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Hasta Que La Muerte Nos Separe


Lo que les presento a continuación, es resultado de una carta que le escribí a un hermano en Cristo, que no logró vencer la tentación del repudio a su esposa.

Esperando que al ser usted un escuchador de la voz de Dios, no haga oídos sordos a Su palabra.

En los Evangelios Sinópticos se habla de la transfiguración del Señor Jesús cuando fue a la montaña con tres de sus discípulos y aparecieron Moisés y Elías.

Marcos 9:4-8:
"Y vieron a Elías y a Moisés que hablaban con Jesús. 5 Entonces Pedro dijo a Jesús: «--¡Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí! Hagamos tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» 6 No sabía lo que hablaba, pues estaban asustados. 7 Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: «Este es mi Hijo amado; a Él oíd». 8 Y luego, cuando miraron, no vieron a nadie más con ellos, sino a Jesús solo." (Desde la RVR 1960)

Si se fija en el versículo cinco, Dios Padre dice y lo confirma en los tres Evangelios Sinópticos (Mt. 17:1-13; Lc. 9:28-36), que es a Jesús a quien debemos oír; y en el versículo seis: los discípulos sintieron temor y se postraron ante Jesús. Me pregunto qué voz está escuchando, ¿la suya? Dios nos dice que no debemos confiar en nuestro propio entendimiento.

Por otra parte Jesús rechaza enfáticamente el divorcio. Lea pues y trate de escuchar la única voz de quien usted debe escuchar.

Mc. 10:2-12:
"Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer. 3 Él, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? 4 Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla. 5 Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; 6 pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. 7 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, 8 y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. 9 Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. 10 En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo, 11 y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; 12 y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio." (Desde la RVR 1960)

Esto dice que no se pueden divorciar. En el idioma inglés vea que se da una excepción en Mt. 5:31-32 y en 19:8-11. Nosotros vamos a leerlo en la secuencia invertida. Mateo 19:8-11 desde la RVR 1960, es adaptada y hecho más claro con insertar unas explicaciones. Y Mt. 5:31-32 desde la RVR 1960 es hecho más claro con la adecuación de signos gramaticales. El mismo que ahora es hecho facilmente en español, cuando lo haces con otros traducciones o en inglés puede ser menos fácil. Mas siempre cuando cosas no son claras (como en inglés) vamos desde lo que es claro, hacia lo que no lo es... Al lado del texto claro que es Mc. 10:2-12 podemos poner también 1 Cor. 7:10-11. Ambos versos NO dejan NINGUNA excepción para una pareja cristiana. Ambos deben quedarse fiel practicando el amor de Cristo entre los dos. Ahora leemos los dos versos más difíciles en la secuencia invertida:

Mt. 19:8-11:
"Él les dijo: «Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres [Dt. 24:1-4]; mas al principio NO fue así. 9 Y Yo [El Señor Jesúcristo] os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación [porque la mujer ya ha adulterado], y se casa con otra, adultera. Y él que se casa con la repudiada, adultera.» 10 Le dijereon sus discípulos [entendiendo que el matriomonio es hasta la muerte, y sólo hasta la muerte]: «Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.» 11 Entonces Él les dijo: «No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado.» " (Desde la RVR 1960 con explicacíon de versículo 9 y 10, desde el griego original y el contexto.)

Mt. 5:31-32:
" También fue dicho: «Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio» [Mosés: Dt. 24:1-4]. 32 Pero Yo [El Señor Jesúcristo] os digo que él que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere. Y él que se casa con la repudiada, comete adulterio"
(Desde la RVR 1960, con adaptación del versículo 32 de signos gramaticales para subrayar el significado del griego original.)

Cuando leemos bien éste texto desde el contexto, dice que no se pueden divorciar, porque no pueden casarse con la repudiada. Entonces, por todo el tiempo que vive la otra parte de la pareja, no se pueden volver a casar con otra persona, porque solo muerta una de las partes se podían volver a casar. Si ambos quieren seguir a Cristo no se puede casar de nuevo con otra persona.

Otra razón por la que Jesús no deja ninguna ocasión para el divorcio, se encuentra lógicamente en el contexto de Mateo 5, donde Jesús usa la frase "Pero Yo os digo" (Mt. 5:21-48) el Señor siempre va más lejos de lo que los judios decían basándose en la ley de Moisés. Esto nos asegura de que Cristo no quería dejar ninguna razón abierta para el devorció y evitar así que entre el adulterio. Una declaración así tampoco está abriendo puertas de impureza. Lo que Cristo nos manda es para entrar en un proceso de purificación y restauración.

Pablo explica mas claro, que sólo cuando alguien no quiere seguir a Cristo más, el devorcio puede darse, como resultado de que una persona quiere vivir en su pecado, y una persona así no puede ser conocido más como cristiano, hasta que se arrepienta totalmente de sus malos caminos.

Reconozco que la sabiduría en casos de violencía puede ser tomar distancia el uno del otro, por un tiempo, trabajándose por el caso pastoralmente. Ninguna seperación definitiva por todo el tiempo que los dos quieran seguir a Cristo.

Esto lleva también la importancia de la congregación, para ser firmes con miembros que pecan de esta manera y que NO quieren ser amonestados, o corregidos, ni arrepentirse. Esto lleva en si la incommunicación. En la vida de un pecador y duedor esto puede ser un golpe fuerte. Aunque en la situación de alejamiento temporaneo, con tantas iglesias en un lugar o en una región en fin va a dar también la oportunidad que alguien trate de nuevo con la persona que ya es corregido fuertemente... ¿Somos duros con el que ha pecado? Si, ya que la otra opción es peor. El haber dejado pasar esta situación, tenemos que en los últimos 25 años se observan las más altas cifras de devorcio entre cristianos que entre ateístas en Estados Unidos y en partes liberales de Europa!

Recuerde en las Escrituras Juan 21:15-17; nuestro Señor Jesucristo pregunta a Pedro si lo ama... y a la final Jesús le dice apacienta mis ovejas. Este es al amor al que el Señor nos ha llamado a manifestar. El amor "ágape", que sobrepasa toda emoción. Las emociones responden al alma y si quiere divorciarse eso muestra un área de su alma que no ha sido renovada. Es carne y recuerdo un pasaje de la biblia donde Dios maldice a la serpiente y le dice que comerá polvo todos los días de su vida. Polvo-tierra- carne; la carne humana está compuesta por los mismos componentes de la tierra y en la biblia dice que los seres vivos fueron hechos del polvo de la tierra. El divorcio es resultado del pecado concebido en los pensamientos y llevado a cabo. El polvo que comió la serpiente es la carne, aquella que nos hace pecar.

La dureza del corazón es lo que hace que repudiemos a personas con la cual hemos hecho un pacto de amor y de vida. Al repudiar al esposo o esposa, se entra en rebelión contra la palabra de Dios y también pecamos contra el gran mandamiento que el Señor Jesús nos enseñó: "Amarás a Dios con todo el corazón, alma, fuerza y mente y al prójimo como a ti mismo"; Dt. 6:5 y Lc. 10:27. Nótese en estos textos que se nos exhorta a amar a Dios y los aspectos que incluye, constituyen al alma (lo que se denoomina la carne), además Jesús habla del amor hacia el prójimo, no podemos decir que amamos sólo a Dios sin amar al prójimo.

Cuando estamos en el camino del Señor y se es casado, la primera oveja que Dios ha dado para que usted la ame y la apaciente es su esposa o esposo. Me pregunto, ¿si no es capaz de amar a aquella ovejita que Dios ha confiado a usted, podrá el Señor confiarle más ovejas? Otras personas que, nada tienen que ver con usted, pero que el Señor las cruza en su camino para que Él sea manifestado a través de toda buena obra que viene de Él en usted. Lo que Dios une no lo separe el hombre.

1 Co. 6.9-10:
"¿No sabéis que los injustos noheredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones... heredarán el reino de Dios."

Dios los bendiga,

CA & JMO